Personalización
    Summery

    La seguridad de la personalización y la estructura de los grupos.
    Gracias a Internet, hemos ganado enormes oportunidades, pero también acechan nuevos peligros. Por ejemplo, la red global nos ha dado por fin la posibilidad de comunicarnos en todo el mundo. Pero con todo este progreso no hemos abordado la naturaleza humana y no hemos discutido lo que es técnicamente factible, sino cómo podemos integrarlo mejor. Así que en este momento nuestras acciones están determinadas casi exclusivamente por el beneficio.

    Por esta razón, hemos reconsiderado esto y hemos llegado a la conclusión de que queremos utilizar la red con todas sus ventajas, pero compensando las desventajas. Así, el hombre tiene un criterio de seguridad que ni siquiera el dinero puede superar: conocerse en persona. No hay nada más seguro que conocer y sentir con todos mis sentidos quién es mi contraparte. Las personas que han olvidado esto pueden volver a aprenderlo. Cuando nos conocemos, podemos saber lo que podemos o no podemos hacer. Cuanto mejor nos conozcamos, mayor será la confianza. Esta confianza puede destruirse, pero aun así nos enseña a mejorar nuestra propia estrategia y a afrontar nuestros problemas. Por eso, uno de los principios más importantes es conocerse en la vida real. Si bien es cierto que Internet se utiliza como plataforma de comunicación, siempre que sea posible debe ser la segunda opción. Llamamos a conocerse en persona "desanonimizar".


    Como no podemos conocer a todo el mundo, tomamos a las personas con sus limitaciones naturales y las incorporamos al proyecto:
    Lo más importante es aceptar que no hay dos personas iguales. Cada persona tiene talentos, capacidades y tolerancias diferentes y por eso cada grupo de Helfa es autónomo: deciden por sí mismos hasta dónde van a crecer y qué van a hacer. Sin embargo, hay un límite de crecimiento y lo han fijado en un máximo de 200 miembros por grupo. Sin duda, no es lo óptimo y los grupos son bienvenidos a tener menos. Hasta ahora, ha resultado que el número entre 80 y 120 es óptimo - Eso puede cambiar en algún momento. Esto crea una estructura "descentralizada - centralizada" donde cada grupo tiene su propio centro y es autónomo al mismo tiempo. Por cierto, esta es una estrategia que veremos una y otra vez cuando se trate de Helfa. Porque ya sea en las redes eléctricas, en Internet, en los médicos, etc., una estructura descentralizada y centralizada tiene las ventajas de ambos mundos...